Desamparados, 02 de Agosto. (desamparadosinforma.com)
Miles de fieles desamparadeños emprendieron su tradicional romería hacia la Basílica de los Ángeles, en Cartago, conmemorando los 389 años del descubrimiento de la Virgen de los Ángeles. Esta tradición es un hito de gran importancia en la historia y cultura costarricense, atrayendo a devotos de todo el país.

La leyenda cuenta que en la Puebla de los Pardos, al este de la ciudad y más allá de la Cruz de Caravaca, vivía una joven llamada Juana Pereira. Cada mañana, Pereira salía al bosque en busca de leña. Un día, mientras realizaba su tarea habitual, encontró una pequeña imagen de una mujer, de unos 20 centímetros de altura, tallada en piedra oscura y cargando un niño en brazos. La joven se llevó la imagen a su casa y la guardó en su cuarto.
Al día siguiente, para su asombro, Pereira encontró nuevamente la misma imagen en el bosque, pese a haberla guardado la noche anterior. Al regresar a su hogar y abrir la caja donde la había colocado, se dio cuenta de que la imagen había desaparecido. Este fenómeno se repitió durante tres días consecutivos, llenando de asombro y devoción a Pereira, quien decidió llevar la imagen al sacerdote de la parroquia.
El sacerdote, impresionado por el relato, guardó la imagen con la intención de examinarla más tarde. Sin embargo, la imagen continuó apareciendo milagrosamente en el mismo lugar del bosque, lo que llevó al párroco y a los feligreses a trasladarla al templo parroquial. Pese a sus esfuerzos, la imagen volvió a desaparecer del templo.
Este evento extraordinario motivó la promesa de construir un lugar de peregrinación para la imagen sagrada. Inicialmente, se erigió una pequeña ermita, que eventualmente se convirtió en la Basílica de Los Ángeles.
Cada año, miles de romeros caminan largas distancias para rendir homenaje a la Virgen de los Ángeles, demostrando su fe y devoción en esta significativa celebración religiosa. La romería, no solo es un acto de fe, sino también una tradición que une a la comunidad costarricense en un espíritu de esperanza y reverencia.